Desde hace bastante tiempo me propongo dar un paseo por el barrio antes de ponerme a trabajar. Cuando empieza el mes, el año, la estación. Lo hago durante unos días, pero rápido encuentro excusas para dejarlo.
Que si tengo mucho trabajo, que puede ser cierto, que si hay labores domésticas que requieren atención, también es verdad, en una casa nunca faltan tareas, que si hace frío, calor, lo que sea.
Total, que ahora que el «desconfinamiento» nos permite de nuevo estas caminatas, aquí estoy yo, dando, otra vez, mis primeros pasos por el barrio.
Apenas he visto gente, los deportistas o caminantes están desaparecidos, más o menos como en enero cuando también saqué imágenes de esos paseos matutinos.
Ver página – Naturaleza.

Deja un comentario